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Lo más importante es prevenir al perro de la picadura del insecto
que transmite la Leishmaniosis, el flebotomo. Disminuyendo al máximo
las picaduras, se reduce el riesgo de contraer la enfermedad.
La transmisión de esta enfermedad va asociada al momento de mayor
actividad de los flebotomos, al anochecer. Así pues se aconseja no
sacar a nuestro perro a esas horas y especialmente entre primavera
y otoño.
También es recomendable que el animal duerma en el interior, por lo menos
durante los meses de mayor riesgo.
A día de hoy no existen vacunas contra esta enfermedad. Por tanto,
para prevenirla se recomienda utilizar productos repelentes de
flebotomos que reduzcan el número de picaduras, y por tanto, el
riesgo de transmisión de la enfermedad. Es importante utilizar
productos con garantías sanitarias y contrastadas para este fin,
puesto que de otro modo se crean falsas expectativas de protección
y se fomenta la dispersión de la enfermedad.
Otra medida que también
ayuda es la colocación de mosquiteras especiales para los flebotomos.
En el caso de que viva en el norte de la península o Canarias,
es muy importante tomar medidas para proteger a su mascota
cuando vaya a desplazarse a otra zona de mayor riesgo. |
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